Ventura en Cannes

Nha cretcheu, meu amor

Hace ya tres años que visite Cannes para presentar Juventude em Marcha con Pedro y mis amigos de Fontainhas. En estos años, en los que te sigo echando de menos no había sentido la nostalgia del recuerdo de esos días felices de la presentación de la película. Pero este año, leyendo las andanzas de Pedro con su documental, siento la necesidad de volverte a contar lo que paso allí. Ya sabes que me gustaría ofrecerte cien mil cigarrillos, una docena de vestidos, un automóvil, la casita de lava que siempre soñaste, y un ramo de flores de cuatro cuartos. Esta vez te ofreceré mi recuerdo, en lugar de la narración de tu ausencia. Creo que lo real de esa experiencia ha partido mi imaginario y debo coserlo, para que tu ausencia no deje nunca de serlo.

El primer recuerdo que viene a mi cabeza es el de la noche que llegamos a Cannes. Quedaban dos días para el estreno de Juventude em marcha. Tras acomodarnos en el hotel, la organización nos llevó a cenar y a una fiesta que patrocinaba una marca de coches. La expectación por ver a Pedro era enorme. Las primeras horas en ella no pararon de presentarnos gente. Yo trataba de deambular por allí para escaparme del agobio del roce social, pero Pedro no nos abandonaba. Quería que estuviésemos siempre a su lado, aunque a la gente que nos rodeaba no le importáramos lo más mínimo. El fetiche era Pedro y eso se notaba.

A las 3 de la mañana volvimos al hotel, acompañados por bastantes personas que ejercían la profesión de críticos cinematográficos. Habían bebido bastante y seguían alabando a Pedro sin haber visto la película. Bastante cansado, pero con tu añoranza, te escribí la primera carta deseando que estar juntos haga nuestra vida más bonita por lo menos treinta años.

Al día siguiente nos levantamos tarde. Comimos y no fuimos a ver un par de películas. Al salir nos encontramos con la gente que vimos la noche anterior. Pedro habló nuevamente con ellos, y les estuvo explicando las películas que habíamos visto, ya que no dominaban el idioma de los subtítulos. Después de que hablará Pedro las películas me gustaron más.

Por la noche acudimos a otra fiesta, pero esta vez de otro patrocinador. Pedro nos dejo un poco más sueltos, pensando que las presentaciones en sociedad del día anterior nos harían intégranos en el ambiente. Se equivocó. Nadie se acercó a nosotros, excepto un par de aspirantes a actrices que se interesaron por Lento. A la 1 de la mañana, cuando la fiesta estaba animándose, volvimos al hotel pensando en el estreno del día siguiente. Aunque puede parecer que me aburrí, tengo que decirte todo lo contrario. Aprendí palabras nuevas y bonitas, que te las diré cuanto estemos juntos nosotros dos.

ventu1

El día del estreno llegó por fin. La organización vino a recogernos y nos llevó al paseo marítimo a hacernos fotos. Muchas fotos. De allí nos llevaron al cine donde se iba a proyectar la película. No había casi nadie en la sala. En el teatro principal se estrenaba una película más importante, y todo el mundo parecía estar allí. Acabada la proyección nos condujeron a la rueda de prensa. Allí aparecieron los amigos críticos de Pedro indignados por la película que acaban de ver en el gran Teatro. Nos hicieron unas cuantas preguntas, que bien pudieron hacer cualquiera de las noches anteriores. Como trabajábamos con Pedro y como Pedro trabajaba con nosotros, en resumen.

Acabadas las preguntas, nos fuimos a comer con ellos. La comida duró hasta la noche, así que cuando nos levantamos nos fuimos a la fiesta de otro patrocinador. Yo me encontraba muy cansado,  pedí disculpas y me fui al hotel a descansar. La noche debió resultar bastante buena en general, ya que Lento consumó la relación con las dos aspirantes a actrices del día anterior.

El día siguiente, y ya en el avión, leímos las críticas que se hacían a nuestra película y la campaña iniciada por los amigos de Pedro para que votaran for Pedro (Costa) en vez de for Pedro (Almodóvar) para la competición por la Palma de Oro.  ¿Cómo se puede crear toda una corriente de opinión con apenas una columna en un periódico? ¿Cómo se puede escribir el día después de ver una película toda una mitología sobre ella? ¿Cómo es posible que tres años después se siga hablando sobre lo escrito en la novedad del acontecimiento?

Tenía miedo de recordarlo. Pero la nostalgia de lo vivido me ha hecho pensarlo. Ahora ya no solo tengo miedo de construir paredes con un pico y cemento. ¿Seguiré siendo lo imaginario? ¿Perderé tu ausencia? No, porque entonces pienso en como se desliza tu cabello entre mis dedos como hierba seca.

Ventura

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s