Nuestras humanidades #1

El 3 de diciembre de 1930 Umberto Giorgi caminaba junto a su amigo Mario Estelca por los alrededores de Termoli, a orillas del Mar Adriático, mientras dialogaban tranquilamente sobre los nuevos tratados de física contemporánea. Cerca de las cinco de la tarde apareció en el horizonte un barco de dimensiones poco usuales para la época. Umberto se adelantó a afirmar vehementemente: “Este barco no tiene nada de especial”. A lo que Mario respondió de manera más pausada, “Si, pero si dices que es el barco de Film Socialime se convierte en algo excepcional”

El barco es lo real.
Film socialisme lo imaginario.
Plano y contraplano.
Lo imaginario: certidumbre.
La realidad: incertidumbre.

NUESTRA MÚSICA

DE FALCO: ¿Schettino? Escuche, Schettino, hay personas atrapadas a bordo. Vaya con su lancha por debajo de la proa de la nave, por el lado derecho. Hay una escalera [de cuerda para los rescates]. Súbase a la escalera hasta llegar a bordo de la nave y me dice cuántas personas están allí. ¿Está claro? Estoy grabando esta conversación, capitán Schettino.

SCHETTINO: Entonces comandante, le voy a decir una cosa…

D.F.: Hable en voz alta.

S: La embarcación ahora… yo estoy aquí, en frente.

D.F.: Capitán, hable más alto, ponga la mano delante del micrófono y habla [le tutea] en voz alta. ¿Entendido?

S.: [Schettino habla con alguien que está cerca de él]

S.: Comandante, en este momento la nave está inclinada.

D.F.: Entendido. Hay gente bajando por la escalera de proa. Usted recorre esa escalera en sentido contrario, se sube a la nave y me dice cuántas personas hay. ¿Entendido? Me dice si hay niños, mujeres, o personas que necesitan asistencia. Mire, Schettino, usted se ha salvado del mar, pero yo lo llevo… de verdad muy mal… se las voy a hacer pasar canutas. ¡Suba a bordo, coño!

NUESTRO SOCIALISMO

Ricardo Adalia Martín.

Film Costa Concordia (Europa) Socialisme

¿Qué es lo que hay que ver en la imagen?

«Ambiente de clase con gusto internacional. Desde febrero de 2006 será aún más bella, completamente renovada. Los salones y los cafés son de una elegancia exquisita. Entre ellos, el Argo Lounge, de agradable ambiente, y el Delo “Cognac & Cigar Bar”, donde degustar un buen brandy o un aromático puro. Puntos de encuentro para la diversión son el Teatro, la Discoteca y el increible Casino. Abordo, podrán encontrar una extraordinaria colección de arte: piezas de antiacuario, obras de artistas flamencos, esculturas chinas de bronce y el cañón de un barco del siglo XVII. Pero tal vez la zona del barco dedicada al aire libre será la que más les sorprenda: puente exterior con piscina de cubierta retráctil y campo de juegos (tenis, baloncesto y voleibol).

Las cabinas del Costa Europa constan de un servicio en cabina de 24h, TV vía satélite, Aire acondicionado, Teléfono, Secador, Caja de seguridad, Minibar, Voltage: 220 – 110 Volts/60 Hz»

«El nombre Thomson Dream dio que hablar antes de su debido tiempo. Sin haber realizado aún si un solo viaje comercial, este nuevo y lujoso crucero de la compañía Thomson Cruises se había convertido en un héroe. Con esta embarcación, se realizaron algunos de los viajes especiales con los cuales se trasladó a un gran número de pasajeros durante el cierre de los aeropuertos por la nube volcánica que asechaba en los cielos. De modo que su elegante imagen surcó los mares, con el logo de TUI incluido, para rescatar a los pasajeros que habían quedado varados, sin poder regresar a su España natal. Pero ahora, finalmente, llega el momento de hablar de este barco como lo que será en adelante: un gran crucero de lujo.

Esta nueva adquisición de Thomson Cruises es de las más notables de los últimos tiempos. Con capacidad para 1.506 pasajeros, el Thomson Dream es, como su nombre indica, un verdadero sueño. Es uno de los más grandes de la flota de esta empresa, y sin dudas uno de los más lujosos. Su inauguración tuvo lugar el pasado lunes 26 de abril, en el puerto de Palma de Mallorca. Desde allí, partió con rumbo a distintas ciudades del Mediterráneo Occidental. Su primer viaje comercial consta de cinco noches a bordo, y destinos privilegiados: Livorno (Italia), Villafranche (Francia) y Barcelona verán llegar a este crucero, antes de su regreso a Palma. En su interior, aguardan a los viajeros que se embarquen un gran número de atracciones e instalaciones pensadas para brindarles las mayores comodidades y, cómo no, la posibilidad de descansar y reponer energías, en ese ambiente apartado y calmo (pero a la vez fiestivo) que nos brinda un crucero.

El Thomson Dream cuenta con una biblioteca, varios bares, una zona dedicada al fitness y un área de relajación pensada para los adultos.»

«Según fuentes oficiales tres muertos y cuatro heridos es el saldo del choque del Costa Europa contra un embarcadero en el puerto egipcio de Sharm el-Sheikh en el Mar Rojo.

Al menos cuatro personas resultaron heridas y tres muertas cuando el Costa Europa, con 1.473 pasajeros a bordo, entró en el puerto en medio de un temporal a las 04:45 hora local (01:45 GMT) del día de ayer.

Según la autoridad portuaria, los muertos son un hondureño, un brasileño y un indio.

Por su parte, los heridos serían tres mujeres británicas y un hombre italiano, quienes se encontrarían en estado estable en el hospital, informan medios locales.

Sin información

“No escuchamos ningún anuncio hasta 45 minutos después del choque. Decía que prosiguiéramos con nuestras actividades normales, pero eso era imposible ya que el barco estaba inclinado 45 grados”, dijo la pasajera Pat Smith.

“En tierra pudimos ver un agujero en el barco y una hendidura a lo largo de todo el casco (…) muchos pasajeros se peleaban por meterse en los autobuses, no vi ningún tripulante que nos guiara”, añadió.

En un comunicado, la naviera Costa Cruises propietaria del barco declaró que “los huéspedes han sido desembarcados y están siendo alojados en hoteles de la zona”.

Testigos afirman que el barco se vio afectado por fuertes vientos por la noche y que el choque dejó un agujero de dos metros de ancho.

El Costa Europa se dirigía de Dubai hasta la ciudad italiana de Savona, en un viaje que debía de durar 18 días pero quedó trunco en su día número 13.»

«El suceso en aguas italianas del crucero ‘Costa Concordia’ se suma a una larga lista de tragedias marítimas ocurridas en Europa en los últimos 20 años.
-27 de septiembre de 1994 (Finlandia). 852 muertos y 137 supervivientes en el hundimiento del ferry Estonia que unía Tallin con Estocolmo. Este es el peor desastre marítimo de barcos civiles en aguas europeas.
-4 de enero de 1995 (Rumanía). 54 fallecidos, sin supervivientes, por el choque de dos buques de carga, Usted Xiu (Hong Kong) y París (Malta), en el puerto de Constanta (Mar Negro).
-25 de diciembre de 1996 (Malta). 283 muertos tras el hundimiento de Franship, un barco panameño que llevaba inmigrantes ilegales procedentes de Asia.
-28 de marzo de 1997 (Albania). 52 muertos y 36 desaparecidos por el hundimiento de un barco albanés tras colisionar contra una corbeta italiana.
-26 de septiembre de 2000 (Grecia). 80 personas murieron en el hundimiento del transbordador griego Samena Express, cerca de Paros (Mar Egeo).
-17 de junio de 2003 (Italia). Naufragio al sur de Sicilia de un barco cargado con inmigrantes, procedente de Libia, con el resultado de 67 muertos y desaparecidos.
-19 de octubre de 2003 (Italia). 83 inmigrantes mueren o desaparecen por un naufragio frente a las costas de Sicilia.
-20 de diciembre de 2003 (Turquía). Cerca de 70 inmigrantes mueren en Marmaris (suroeste de Turquía) debido al hundimiento de su barco, con el que trataban de llegar a Grecia.
-15 de abril de 2004 (Italia). 80 inmigrantes, procedentes de Libia, fallecidos por el naufragio en Sicilia de su embarcación.
-6 de abril de 2011 (Italia). Cerca de 150 refugiados somalíes procedentes de Libia y Eritrea desaparecen tras el hundimiento de su barco en la isla italiana de Lampedusa.
-10 de julio de 2011 (Rusia). 122 personas mueren cuando el crucero Boulgaria se rompe en el Volga, a 800 km al este de Moscú.
-14 de enero de 2012 (Italia). Tres personas fallecen y 70 desaparecen por el hundimiento del crucero Costa Concordia, que transportaba a 4.229 personas.»

«ESTILO EUROPEO DE PROA A POPA
Es la nave del confort y del relax, con conceptos innovadores como el Samsara. Es un homejane a la Gran Europa, y cada cubierta despierta la armonía de las culturas. El nombre del nuevo barco expresa el deseo de armonía, unidad y paz entre las naciones europeas. Este concepto pan-europeo también ha inspirado el tema central de la decoración de los salones públicos del barco. El Costa Concordia es el gemelo del Costa Serena y el Costa Pacifica.»

«Nosotros, en Costa, satisfacemos plenamente a nuestros Huéspedes, ofreciendo productos que sobrepasan todas sus expectativas durante toda la experiencia vacacional, desde el momento en que se van de viaje hasta su retorno a casa. Tendemos a conquistar una posición de líderes mundiales mientras continuamos reforzando nuestra posición de número 1 en Europa y Sudamérica. Costa es la compañía más imitada por la competencia, el empleador preferido y la empresa que asegura excelentes resultados financieros a beneficio de los accionistas, los trabajadores, los partners comerciales y la comunidad en general.»

«En Costa hacemos felices a nuestros Huéspedes, de tal manera que deseen repetir “la experiencia del crucero” sólo con nosotros. Indefectiblemente nuestros Huéspedes se convierten en los mejores partners de nuestro crecimiento. Los colaboradores de Costa son el principal recurso para hacer felices a nuestros Huéspedes. Conocemos muy bien las exigencias de nuestros Huéspedes y sabemos cuáles son nuestras funciones. Servimos a nuestros Huéspedes cuidando mucho el detalle, demostrando siempre un gran espíritu de iniciativa, gran entusiasmo y orgullo en todo lo que hacemos.»

«Un crucero Costa puede transformarse cada día, según tus deseos. Puedes decidir desde ahora cómo hacer que tus vacaciones sean especiales. Descubre qué ofrecemos para satisfacer tus deseos de divertirte, relajarte y saborear cada día todo el placer de un crucero único de verdad. Además, si deseas celebrar una ocasión especial, ¡estaremos encantados de ayudarte a hacer que sea inolvidable! »

¿Cómo ir hacia una imagen?

Veo un paisaje que es nuevo para mí
pero es nuevo para mi
porque yo mentalmente lo comparo
con otro paisaje,
uno más antiguo,
uno que conocía.

«¿Qué es el Mediterráneo? Mil cosas a la vez. No un paisaje, sino innumerables paisajes. No un mar, sino una sucesión de mares. No una civilización, sino civilizaciones amontonadas unas sobre otras. El Mediterráneo es una hermosa ocasión para presentar “otra” manera de abordar la historia. Pues el mar, tal como se lo puede ver y amar, es, por su pasado, el más sorprendente, el más claro de todos los testimonios.»

«La humanidad se halla algo más que semisumergida en lo cotidiano. Innumerables gestos heredados, acumulados confusamente, repetidos de manera infinita hasta nuestros días nos ayudan a vivir, nos encierran y deciden por nosotros durante toda nuestra existencia. Son incitaciones, pulsiones, modelos, formas u obligaciones de actuar. Un pasado multisecular, muy Antiguo y muy vivo que desemboca en el tiempo presente.»

Ricardo Adalia Martín.

Film (Costa Concordia) Socialisme

Un error, un dato incorrecto convierte a Film Socialisme desde AYER en el falso movimiento de un movimiento en falso. La ficha con que se presentó la película en el XIII BAFICI indica que los espectadores verán «un viaje ahogado de palabras –y lenguajes– por el Mediterráneo, a bordo del crucero Costa Serena». Seguramente porque, como podemos leer en la página de la compañía «Costa Serena es el barco de los grandes mitos clásicos. Júpiter, Apolo, Baco, Clío… las divinidades de la antigüedad.» Y claro, no hay nada más seductor que construir silogismos un tanto forzados: El Costa Serena es el barco que toma como tema decorativo la antigüedad. Film socialisme recorre algunos de los lugares de lo que queda de la antigüedad. Por lo tanto, el Costa Serena es el barco de Film socialisme. FALSO. Pinchando sobre las características del Costa Concordia nos encontramos con esta fotografía:

Imágenes que creen en su tema:

 «Las imágenes vistas, registradas y luego olvidadas,

regresan

de otra forma»

«Con el fin del terror, el gobierno decide rebautizar la Plaza de la Revolución como Plaza de la Concordia».

«Francesco Schettino, de 52 años y natural de Nápoles, comandante del Costa Concordia, que naufragó en el mar Tirreno frente a las costas de la isla de Giglio, ha sido detenido»

La Historia nos ha acostumbrado a otorgar UN sentido VERDADERO a las imágenes.

Pero comparando lo incomparable

siempre estaremos más cerca de comprender las potencias de lo FALSO.

«Nos decían que no pasaba nada y el barco se hundía»

«El amor es un pensamiento»

Ricardo Adalia Martín.

Mes(s)i du cinéma

Cualquiera que no haya visto un partido de fútbol en su vida, cualquiera que no conozca la magia, personalidad y excelencia de Messi en el campo, tendría motivos suficientes para pensar que la reciente concesión del Balón de Oro se fundamenta en el juego que ha desplegado durante el último año con la selección argentina. En este video con que su patrocinador personal celebra el galardón no aparece ni una sola referencia al F.C. Barcelona, club donde ha mostrado el grueso de los argumentos por los que ha sido premiado. Sus antológicas actuaciones ante Real Madrid, Arsenal o Manchester United de la pasada temporada han sido totalmente obviadas. Ni siquiera aparece una jugada destacada, gol decisivo o celebración recurrente. Incluso se ha eludido la utilización de imágenes de su infancia en las que se deje entrever un vínculo con la Masia. Messi es Adidas, y es evidente que la marca no puede permitirse el lujo de mostrar ni un solo símbolo que haga recordar ese garabato amarillo que adorna las camisetas azulgranas. En principio un error publicitario bastante flagrante, ya que la ausencia de toda reminiscencia de lo que Messi es habitualmente hace vivamente presente a Nike y a esa gran marca que tiene detrás y que también es el F.C. Barcelona.

Olvidemos por un momento que el objetivo del anuncio sea el de utilizar un acontecimiento destacado de uno de sus asalariados para vender más, y pensemos en como debería ser su forma si realmente quisiera rendirle un verdadero homenaje tanto a su jugador como al computo de sus seguidores. Sin duda que debería tener un forma parecida a la que presenta este video montado por un admirador en el que aparecen mayoritariamente los colores azulgranas, y en el que se recogen las cualidades de su juego, idealizándolo aún más con una música más o menos recurrente.

No hay mejor manera que satisfacer a un seguidor que recordarle esos momentos orgiásticos vividos cuando toda la belleza de su fútbol se vuelve decisiva. Por eso, la utilización de imágenes de un partido amistoso intrascendente y contra España esconda, probablemente, una intención que intenta ir más allá de una simple cuestión comercial. Recordemos que el año pasado para celebrar su segundo Balón de Oro consecutivo, Adidas realizó un video en el que los personajes reales eran sustituidos por unas animaciones tan precarias como las de la serie South Park. En el recuerdo queda la parodia que se hacía de Cristiano Ronaldo. O de su imagen y estilo de vida, mejor dicho. Porque como se sabe, la intención primera de toda publicidad es la de vender personalidades intercámbiales. Resultaba bastante gracioso, pero las carcajadas nos han hecho olvidar que aquel anuncio se titulaba “La historia me persigue pero yo soy más rápido”

Desde que se convirtiera en el máximo exponente del fútbol mundial, Messi no ha dejado de ser cuestionado y repudiado en su país natal por los malos resultados cosechados con su selección. Argentina no tiene a Xavi, Iniesta, ni sobre todo a Guardiola,  por lo que su juego no puede dejar de ser bastante paupérrimo. Incluso se ha llegado a cuestionar su argentinidad por haber desarrollado su carrera desde la infancia en Barcelona. Así que podría decirse que este último spot supone la aparición de todo lo que ha quedado reprimido, todo lo que ha quedado incumplido para ser redimido y proyectado al futuro por su propia voz. ¿No es llamativo que a una persona que no destaca por sus palabras se la haya puesto a hablar durante un minuto sobre unas imágenes que no la definen en absoluto? Lo que Adidas vende para seguir vendiendo no tiene precio.

Como el anuncio hace salir a la superficie todo lo que no se quería volver a ver y utiliza la enunciación en primera persona para destruir las imágenes y hacerlas de nuevo, no queda más remedio que acordarnos de Godard, de su voz en las Histoire(s) du cinéma y pensar en si habrá sido el mejor aliado que ha encontrado la publicidad en los últimos años.

Roberto Espejo.

Dos o tres cosas que se de él. Lo que queda de Nicholas Ray.

Mientras escribía el texto que forma parte del excelente volumen dedicado al cine y la figura de Nick Ray publicado por Shangrila en el centenario de su nacimiento, dudaba de si sería pertinente ofrecer un suplemento gráfico que ilustrará la idea sobre la que tratan de bailar cada una de las palabras. Finalmente, seis meses después de haberle puesto su punto final, y con el volumen ya a la venta, he decidido presentar esta pequeña asociación con algunas de las imágenes que tomé como punto de partida porque no me las puedo quitar de la cabeza. ¿Cómo podré olvidarlas? ¿Por qué a día de hoy siguen apareciendo como una figura fantasmal en muchas de las películas que veo por primera vez? Repaso el texto y me topo con un frase Godard «Nos quedamos si en el contracampo, sin un verdadero retorno». ¿Por qué siguen estando ahí a pesar de que ha desaparecido el mecanismo que las hacía volver?

The Lusty Men (Nicholas Ray, 1952)

On Dangerous Ground (Nicholas Ray, 1952)

Johnny Guitar (Nicholas Ray, 1954)

Permanent Vacation (Jim Jarmusch, 1980)

Lightning Over Water (Nicholas Ray, Wim Wenders, 1980)

JLG/JLG – autoportrait de décembre (Jean-Luc Godard, 1994)

Liverpool (Lisando Alonso, 2008)

Ne change rien (Pedro Costa, 2009)

Film Socialisme (Jean-Luc Godard, 2010)


Esos encuentros con ellos (V)

Imágenes B&W: La naissance de l’amour (Philippe Garrel, 1993)

Imágenes color: Le pornographe (Bertrand Bonello, 2001)

Recuerdos de una mañana (José Luis Guerín, 2011)

Partiendo de la soledad, todo cineasta se relaciona mejor con el mundo que le rodea a través de las imágenes que de las palabras. Una pequeña cámara domestica basta para atrapar clandestinamente la belleza de la realidad, los instantes efímeros de felicidad, o los fantasmas que pululan por cada uno de los espacios que habitamos o transitamos. Una mesa (ordenador) de montaje completará el gesto del artista dando forma al pensamiento tras la observación. Así surgió En la ciudad de Sylvia (2007), de los viajes que José Luis Guerín realizó por diferentes ciudades durante 3 años registrando de manera furtiva toda una serie de rostros y presencias femeninas. En Recuerdos de una mañana (2011) el impulso del flâneur que anima toda su filmografía  se guarda celosamente en su propio domicilio. A la manera del ‘Jeff’ Jeffries de Rear Window (1954), Guerín mira atentamente desde una de sus ventanas hasta donde le alcanza la vista (la lente); los pájaros, las precipitaciones meteorológicas, un árbol o la insignia que acredita que el edificio situado justo enfrente fue construido en 1900.Y, como no, los vecinos que lo habitan. Hombres y mujeres que, al igual que Guerín, se asoman a sus ventanas para admirar la realidad que les rodea o para tomar, simplemente, un poco de aire en un día demasiado caluroso.

Pero resulta que, un día cualquiera, a uno de esos vecinos le dio por suicidarse. Guerín le había filmado mientras tocaba el violín en calzoncillos al lado de la ventana desde la que decidió poner fin a su vida. Intentando descubrir quien era aquella persona con la que había mantenido una especie de relación a través de las imágenes, pero con la que nunca llegó a entablar una conversación, el director sale a la calle con su cámara. Pregunta a los vecinos lo que sabían de aquel hombre que parecía a todas luces músico, y como recordaban el momento en que su muerte alborotó, momentáneamente, la tranquilidad de la pequeña esquina de la calle Casp de Barcelona que sirve de escenario. Las opiniones que recoge fragmentariamente son tan dispares como los entrevistados;  desde el elogio, al deprecio pasando por la mera especulación de los motivos del suicidio.  Realmente da lo mismo. Porque, no obstante, conocemos la debilidad de todo testimonio.

Guerín, asumiendo la derrota de su empresa, comienza a desplegar el gesto del artista. En primer lugar monta una especie de atlas a partir de su trabajo de campo. El roce de las imágenes escarba la realidad  para revelar la soledad que asola, como si se tratara de un mal endémico, a ese pequeño lugar donde resuenan los ecos de todo el mundo. Todos se conocen, saben perfectamente quien son sus vecinos y cada una sus rutinas. Pero son incapaces de entablar conversación alguna. «Faltan más parques y plazas» afirma uno de los entrevistados. Suena a excusa pero no hay reproche. Guerín, posteriormente, vuelve a mover su mano para llegar donde la vida no puede, buscando una suerte  de asociaciones imposibles entre cada una de esas historias, en principio, solamente testimoniales. Y encuentra la curiosa correspondencia que unía en la distancia a Manuel, nuestro violinista, con un saxofonista que también ensayaba enfrente de su ventana. Tampoco ellos se habían comunicado personalmente, pero la cámara logra descubrir  el dialogo secreto que mantenían gracias a los ecos de cada uno de sus instrumentos.

Recuerdos de una mañana forma parte del  Jeonju Digital Project. Todos los años financia tres cortometrajes a cineastas de cierto prestigio para ser proyectados durante las fechas que se desarrolla el festival surcoreano que lo ampara. En esta ocasión, Guerín comparte el honor con Claire Denis y Jean-Marie Straub. Pese al elevado interés del proyecto, por el que también han pasado Pedro Costa u Hong Sang-Soo, nunca se ha distribuido ni proyectado ninguna de sus piezas en España. Pero esta no será la única razón que impida la exhibición de este, por el momento, último trabajo de Guerín.  Alrededor de él se ha generado una polémica que evoluciona lentamente hacia la censura. La familia de Manel considera intolerable que Guerín robara imágenes de su intimidad para mostrarlas en medio mundo,  y cree conveniente que la película no llegue a ser exhibida públicamente.

Sin duda que este tema alrededor de la figura de lo público y su uso es sumamente interesante. Pero desgraciadamente vela todo lo que tiene de seductor este trabajo. Guerín, al igual que en trabajos anteriores, centra su mirada en el estudio de una relación muy singular con la ausencia y la pérdida. Y al igual que sucediera en Innisfree (1990), Tren de sombras (1997) o En la ciudad de Sylvia (2007) la realidad que se toma como punto de partida es una ficción. Es decir, la imagen  que una forma artística proyecta de si misma y que provoca tantos tipos percepción como miradas se orientan sobre ella. Manel, era una imagen para Guerín. La imagen de una mirada extrañada que percibe lo real como si fuera una ficción. Algo así como el dibujante de En la ciudad de Sylvia en que, en mayor o menor medida, nos hemos convertido todos hoy en día. Como expresa uno de los  entrevistados «cuando cayó el cuerpo creía que estaba en un reality-show, y que enseguida saldrían tres personas para decirme que todo era una broma»

Después de las asociaciones vecinales, Guerín consigue encontrar la suya. Descubre que Manel tenía casi su misma edad y que había trabajado como traductor para diferentes editoriales dejando como legado la traducción de dos libros. El Werther de Goethe. Un libro que, como reconoce el cineasta, le marcó profundamente en su adolescencia. Y Contra Sainte-Beuve. Recuerdos de una mañana de Proust. Conjunto de fragmentos de orígenes tan diversos como desconocidos que sirvió de ensayo previo a la búsqueda de ese tiempo perdido que ha obsesionado a Guerín durante toda su filmografía.  Tras su aventura, el cineasta vuelve a encerrarse en su apartamento con estos dos libros. Les filma con cariño, aunque se detiene sobre todo en el segundo. Arcadi Espada nos recuerda que “el libro es una requisitoria de Proust contra el principal crítico de su tiempo, Sainte-Beuve, y contra cualquier intento de vincular la vida corriente (el «ser social» lo llama Proust) con la obra de un artista”. El arte sirve para estas cosas.

Ricardo Adalia Martín.

Caravana de mujeres. Meek`s Cutoff (Kelly Reichardt, 2010)

Meek`s Cutoff no es un western. Nos sitúa en 1845 tras los pasos de una clásica caravana de pioneros (en la que el papel de las mujeres cobra mayor protagonismo que el de los hombres) viajando hacia el oeste para fundar una comunidad.  Tenemos un héroe que no puede guiar los sueños del aguerrido grupo porque es incapaz de encontrar el atajo ineludible para superar una montañas. También a un indio desarraigado, tan perdido como el grupo con el que se encuentra fortuitamente en medio del desierto, al que se le transferirá desesperadamente la tarea otorgada inicialmente al héroe tras su fracaso, pese a que nadie de la pequeña comunidad itinerante conoce su idioma. Aun así, debemos dejar a un lado la etiqueta y hablar de Meek`s Cutoff como un formato; de una manera de dirigir aquellas miradas donde se guarda la memoria de un género. Una economía de la atención y el deseo que opera a un nivel individual, y que cabe diferenciar de las narraciones evolutivas que se encargaron de dibujar un horizonte colectivo vinculante.  En ellas la forma artística ha quedado silenciada,  muda, inhabilitada para trasponer una determinada ideología en una forma narrativa asentada sobre unos códigos y una serie de variaciones temáticas básicas.

Esta ecuación dejó de funcionar cuando todos aquellos que pretendían heredar lo que quedaba del clasicismo entendieron que una ideología debía ser forzosamente política, animados por los diferentes cambios que estaba sufriendo el contexto social en la década de los sesenta, desde donde se alentaba vivamente la diversificación de puntos de vista sobre la administración de la vida. En un panorama cada vez más difuso, los directores comenzaron a tomar atajos hacia la simplificación y las viejas certezas, subvirtiendo la dirección de las operaciones cinematográficas tradicionales.  Se trataba de partir de los códigos genéricos que habían delimitado y conformado un imaginario concreto para volver a redefinir unos principios políticos en disolución alícuota. En este cambio de dirección se funda la trascendental diferencia de sentido; la forma perdía todo su potencial expresivo para convertirse en una mera instancia relacional cortocircuitada. Su consecuencia más severa podría denominarse aporía de la semejanza. Las palabras de Kelly Reichardt son lo suficientemente elocuentes para aclarar esta idea. «Una mujer escribió en su diario “Meek no conoce este territorio mejor que yo”. Su historia nos parece moderna: Un líder que conduce a la gente al desierto sin saber lo que está haciendo, cuyas decisiones dependen completamente de una lengua que no habla y que no tiene ningún tipo de respecto por la cultura de los nativos, nos parecía que tenía mucho de actual. Por otra parte, terminamos Meek`s Cutoff cuando fue elegido presidente Barack Obama. Les puse la película a dos colegas y ambos tuvieron la reacción: “¡Ah, ya veo, el indio es Obama!”»[1]

El gesto de Reichardt es un síntoma de nuestro tiempo que puede detectarse fácilmente en aquellas películas que consideramos como menos acertadas. Basta con orientar el rabillo del ojo hacia, por ejemplo, el panorama cinematográfico español de los últimos diez años para constatar la manera en que la Historia más popular se utiliza despreocupadamente para esbozar un presente crítico paralelo que servirá para explicar el presente verdadero, cotidiano, informativo. Se trata de reforzar positivamente al individuo con las certezas que ya conoce. Solapar, engarzando, el plano de lo actual a partir de lo histórico. Convertir en dato todo lo que antes fue arte, o por lo menos mostraba una intención artística. Por ello, todo relato fundacional carece de sentido, y lo que denominamos formato ocupa su lugar para agrupar a individuos rendidos y exhaustos por la plena conciencia de su situación y destino.

En el fondo nos encontramos con el eterno problema del fin de la Historia y su reescritura que ya detectaron nuestros antiguos en los albores de los tiempos del cambio. John Ford está ahí con la caravana de mormones que en Wagon Master (1950) pretende asentarse en un valle del Oeste. América ya ha sido oficialmente colonizada, los caminos hacia la quimera ya no presentan las mismas dificultades que para los pioneros. La aventura ha acabado, pero el camino sigue teniendo la misma longitud.  Un año después, el hoy poco recordado William A. Wellman rodó Westward the Women (1951). O Caravana de mujeres en su traducción al castellano. Una película poco citada para hablar de Meek`s Cutoff, aunque guarden evidentes paralelismos.  Aquí un grupo de vaqueros esperan en un valle californiano a que llegue la caravana de mujeres que ha partido de Chicago. En ellas, junto con el guía que han enviado a buscarlas, depositan las esperanzas de que la comunidad pueda llegar a perpetuarse  en el curso del tiempo. Entre ambas películas una diferencia se muestra tan sutil como sustancial: En la película de Ford el viaje ha sido ideado en el este y sus responsables se embarcan en él sufriendo cada una de sus penalidades hasta que llegan a su destino. En la de Wellman, la idea ha sido gestada en el Oeste por un conjunto de hombres que espera cómodamente la llegada de su futuro y ninguna narración será capaz de hacerles sentir todas las dificultades que esa caravana de mujeres ha sufrido en su aventura.

La gran idea que se esconde detrás del todo el cine americano  – y en extensión de gran parte de la cultura norteamericana – es, precisamente, el Movimiento. Con mayúsculas. Porque una nación gigantesca, conformada por grandes espacios,  necesitó de un mecanismo capaz de fluidificar la vida a la que ofrece soporte. Es ahí cuando la propia condición del dispositivo adquiere su condición política, aunque en su uso se funde una sutil pero sustancial divergencia. De nuevo Ford y Wellman: en el film del primero el movimiento sirve para alcanzar un destino, mientras que en el del segundo ese destino ya fijado es el que dicta el movimiento.

Kelly Reichardt es totalmente consciente de estas dos maneras de relacionarse con la forma y tiene muy presente que los problemas llegaron cuando al movimiento se le introdujo la variable velocidad. «Y el mundo marcha», es decir, el movimiento propio del cine debía solapar la velocidad de la vida a la de las nuevas ciudades en efervescencia. El destino pasaría a ser entonces el que dictaría el sentido del movimiento, cuyo eco puede escucharse en el cine americano contemporáneo más reflexivo, sobre el movimiento perpetuo de unos personajes que tratan de acceder al ritmo de la vida del que han sido desterrados. Estoy pensado en alguien como Gus Van Sant.

De esta manera puede entenderse que las películas de Reichardt sean una especie de contestación a la tendencia, y que su ejercicio para llevar a cabo su ejercicio de resistencia confiera a cada una de sus películas el carácter de road-movies en pausa, donde los personajes ven detenido irremediablemente el viaje que han emprendido. En Wendy and Lucy (2008) interrumpe el periplo de una chica que pretende emular una odisea beatnik. En Meek`s Cutoff a nuestros pioneros cerca de un paso de montaña. ¿Pero por qué detener sus travesías? Porque deben percibir que cada uno de los atajos que toman en su itinerario no son necesarios puesto que ni tan siquiera existe físicamente un camino que acortar: ¿Por qué robar una lata de comida para perros cuando se dispone dinero para pagarla? ¿Como alcanzar el sueño del Oeste con un guía que no conoce la ruta y además resulta imposible la comunicación con aquel en que se pretende delegar la tarea?¿Cómo llegar hasta Alaska con un coche averiado y sin más ropa de abrigo que unos pantalones cortos y una sudadera?

Lo absurdo del conflicto apunta a ese límite en el que surge una pregunta tan  inevitable como sensata: ¿Continuamos o nos damos la vuelta? La puesta en duda no logra diferenciar si la necesidad de movimiento viene dada por un afán de reescritura u obedece a la llamada de una reminiscencia tan lejana como el origen de la cultura que define el contexto que da cabida a toda la obra de la directora. Una pista: después de Old Joy (2006), los personajes de Reichardt siempre deciden continuar hacia delante justo en el momento que la película acaba.


[1] LEQUERET, Élisabeth: “Prisioneras del desierto. Entrevista a Kelly Reichardt”, Cahiers du Cinéma, n.º 49, octubre, 2011.

Ricardo Adalia Martín.

Esos encuentros con ellos (IV)

Hola, ¿mamá? Soy Perce.

Sí, estoy bien.

No, estaba en Colorado. Ahora estoy en Nevada.

He montado un toro.

Sí, un rodeo bastante bueno.

Cien dólares.

Mamá, iba a comprarte un regalo de cumpleaños con eso, pero tenía las botas destrozadas.

No, no he ido al hospital desde que hablé contigo. Me he comprado unas botas.

Mamá, ¿para qué iba a querer casarme? Acabo de comprarme...

Oye, ¿sabes qué? Además del dinero, he ganado una bonita hebilla de plata.

Sí, con un caballo dando corcovos y mi nombre entero escrito debajo.

¿Estás orgullosa?

No, qué va. La cara la tengo bien. Ya ha cicatrizado. Está como nueva.

Me reconocerías.

Está bien, operadora. Mamá, escucha. Saluda a Frieda de mi parte, ¿vale?

Y a Victoria. Sí, y al tío George.

Bueno, salúdalo a él también.

No, mamá. Se me ha olvidado, eso es todo.

Te lo estoy diciendo ahora.

Mamá, tú te casaste con él, no yo. Así que salúdalo.

¿Es...? Oye, quizá te llame en Navidad.

Vale.

¿Hola?

Que Dios te bendiga a ti también...

Imágenes: La libertad (Lisandro Alonso, 2001)

Palabras: Montgomery Clift en The Misfits (John Huston, 1961)

Lo que España necesita, no lo que merece.

1969, Rooster Cogburn (John Wayne), True Gift: «A un rata o la matas o la dejas en paz». 2011, Santos Trinidad (José Coronado), No habrá paz para los malvados: «rock&roll» y «a tomar por el culo». ¿Con dos cojones? No, con dos razones: La desaparición del mundo al que pertenecían y la pena eterna del que sabe que nunca más encontrará un refugio donde esconderse. Definitivamente se va. Se van. Pero mientras esperan a que llegue la oportunidad para consumar su huida dignamente, le echan una mano a la comunidad en la que sobreviven realizando una labor que nadie les ha otorgado, pero que tampoco nadie podría llegar a materializar. Porque ante todo despliegan una acción más allá de las palabras, de los gestos vacíos, igualada plenamente con el anacronismo pragmático que todo universo delictivo es en esencia. Ellos no hablan; planifican y actúan. Piensan globalmente, saben posicionarse estratégicamente. ¿Diferencias entonces?: Lo individual frente a lo colectivo, bailando sobre un límite difuso en el que solo parece caber una certeza: «cuando el malvado sangra, es buena la tragedia» Incluso cuando Coronado, después de todo, no ha logrado entender la importancia del personaje al que da vida: « El privilegio del actor es poder enriquecerte de trabajos a la medida en la que tú quieras involucrarte, y eso te llena, pero de Trinidad no había de dónde sacar ni aprender. De Santos Trinidad no había nada que quedarse, era el diablo».

«Soy Vicente», así, como conclusión final a La piel que habito. Dos palabras que deberían entrar de pleno derecho dentro del elenco de frases más importantes del cine español. Por su emotividad, por el momento justo en que llegan. Pero sobre todo porque se erigen vivamente como el lamento trágico de un cuerpo sin identidad totalmente consciente de su necesidad. Cuerpo ante todo, porque ha sido moldeado a conciencia a partir de la propia carne. Cuerpo después de todo, porque ha sido embalsamado con una piel sintetizada artificialmente. Nombre clave: GAL, una superficie que asoma como reminiscencia política  mientras el autor se empeña en estirarla cuidadosamente, sin llegar a imaginar que aquello a lo que envuelve, aunque ya no sea lo más profundo, todavía permanece vivo, mutando, envejeciendo, clamando silenciosamente. Vicente; cuestión sin solución, veneno sin antídoto. Un abismo identitario donde se constata como ha cambiado todo para que nada sea diferente.

«La mejor forma de huir de tus perseguidores sin dejar rastro es caminar hacia atrás, sobre tus propias huellas » El movimiento de Los pasos dobles; volver al western, a la película de aventuras, a las obras maestras como  The Man Who Would Be King (1975) para relacionarse íntimamente con su esencia, recobrando su sentido más físico;  la cámara pesa y cuesta avanzar sobre la arena. Como Howard Hawks o el propio John Huston, tomando el rodaje como pretexto para viajar en compañía de los amigos a lugares tan lejanos como desconocidos, emborracharse, descubrir las particularidades de sus gentes, los misterios que esconden, lo que cuentan sus leyendas. Leyendas del tiempo. Como palabras volubles, leves, ingravidas, encerradas en lugares sin tiempo como historias imposibles. Como si Makiko hubiera podido preguntar a Isra por qué no quiere cantar como Camarón cuando ella no puede, y este la hubiera respondido misteriosamente « ¿Cuál es la única cosa que al compartirla se destruye?»

Entonces…

Todo empezó de manera bastante inocente; yo quería echar un polvo. Eran las tantas de la mañana y conduje hacia las afueras de la ciudad esperando que alguna puta todavía no hubiera ganado lo suficiente esa noche. Tuve suerte, el primer local con que me crucé tenía las luces de neon encendidas. Baje del coche excitado, abrí las con violencia dos hojas de la puerta de entrada y me detuve súbitamente ante la escena que se presentaba ante mis ojos. A un lado de un pequeño espacio dibujado por una barra en forma de ele, se encontraban dos negros con el cadáver de un tipo trajeado a sus pies. Uno de ellos sostenía una enorme pistola que apuntaba al otro lado de mi panorámica visual, donde una chica de piel blanquecina y reluciente se sostenía como si fuera una estatua.

- ¡No lo hagas Vicente!

Pero Vicente no hizo caso a su compañero y disparó; la chica cayó al suelo como si fuera una muñeca que se deshincha lentamente. Me di la vuelta y no me quedó otra que correr hacia mi BMW recién estrenado y huir rápidamente.

Ahora, después de unas cuantas semanas con los tipos pegados a mi espalda, creo que finalmente he podido encontrar un lugar donde esconderme. Aquí, donde me hallo cosiendo las heridas sangrantes de mi abdomen mientras hago como si todo hubiera sido mentira, como si todo lo que vivido en este corto espacio de tiempo no hubiera ocurrido realmente.

Ricardo Adalia Martín.

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